Pérgamo: Vivir Donde Está el Trono de Satanás
Pérgamo tenía un honor único, casi peligroso: fue la primera ciudad de la provincia autorizada a construir un templo al propio emperador romano, dedicado en el año 29 a.C. Durante más de dos siglos, otras ciudades compitieron por igualar ese estatus.
Ese contexto hace que la línea de apertura de la carta golpee con fuerza: "Yo sé dónde vives, donde está el trono de Satanás." Los estudiosos genuinamente no se ponen de acuerdo sobre qué significa esto — el templo imperial, el enorme Altar de Zeus, o el simbolismo de la serpiente del dios sanador Asclepio son candidatos serios, y ninguna respuesta se impone.
Lo que sí es cierto es que el peligro era real. Antipas, mencionado por su nombre, es el único mártir nombrado individualmente en las siete cartas. Sin embargo, la dramática leyenda de que fue asado vivo dentro de un toro de bronce proviene de un texto escrito siglos después, no de ningún registro contemporáneo.
La "espada aguda de dos filos" que abre la carta probablemente apunta también a algo muy local: el gobernador romano de toda la provincia vivía en Pérgamo y tenía el poder legal de ordenar ejecuciones directamente. En una ciudad construida en torno a la autoridad romana, Cristo reclama esa misma autoridad para sí mismo.
Ningún registro conecta a Pablo con esta ciudad.
Fuentes: Casio Dión; Price (1984); Aune (1997).